En España, la prestación de servicios de los talleres de reparación de vehículos automóviles se rige por el Real Decreto 1457/1986 y por la normativa de consumo de cada comunidad autónoma, que puede añadir requisitos. Estos son los puntos básicos que todo taller debería tener controlados.
Presupuesto previo por escrito
El cliente tiene derecho a un presupuesto escrito antes de que se realice la reparación. Solo puede prescindirse de él si el cliente renuncia expresamente, dejando constancia por escrito. El presupuesto debe identificar al taller y al vehículo, describir la reparación, el precio de la mano de obra y de las piezas, los impuestos y el plazo de validez.
Resguardo de depósito
Cuando el vehículo queda en el taller, debe entregarse un resguardo que acredite el depósito, con los datos del vehículo, el motivo de la entrada y la fecha.
Garantía de las reparaciones
Las reparaciones tienen una garantía mínima, que la normativa general fija en tres meses o 2.000 kilómetros para los vehículos automóviles, lo que antes ocurra. La garantía cubre la mano de obra, las piezas y los gastos de transporte cuando proceda.
Factura detallada
La factura debe desglosar las operaciones realizadas, las piezas sustituidas y el tiempo de mano de obra, con su precio, conforme al presupuesto aceptado y al Reglamento de facturación.
Información y hojas de reclamaciones
- Cartel visible con los precios por hora de mano de obra y el horario.
- Hojas de reclamaciones a disposición del cliente y cartel que lo anuncie.
- Placa distintiva del taller con su especialidad, según la comunidad autónoma.
Llevar presupuestos, órdenes y facturas en un mismo programa facilita cumplir todo lo anterior y tener la documentación a mano ante una reclamación.