El mantenimiento preventivo consiste en revisar y sustituir componentes antes de que fallen. Para el cliente supone menos averías; para el taller, visitas recurrentes y previsibles. La referencia siempre debe ser el plan del fabricante, pero estos intervalos orientativos ayudan a organizar las revisiones.
Intervalos orientativos
| Elemento | Intervalo habitual | Comentario |
|---|---|---|
| Aceite y filtro de aceite | 15.000–30.000 km o 1 año | Según especificación del aceite y uso (urbano, remolque…). |
| Filtro de aire | 20.000–40.000 km | Antes en zonas polvorientas. |
| Filtro de habitáculo | 15.000–20.000 km o 1 año | Influye en el aire acondicionado y en la visibilidad. |
| Filtro de combustible | 30.000–60.000 km (diésel) | Importante en motores de inyección directa. |
| Líquido de frenos | Cada 2 años | Absorbe humedad y pierde eficacia. |
| Refrigerante | 4–5 años | Según tipo; vigilar nivel y punto de congelación. |
| Kit de distribución (correa) | 60.000–160.000 km o 5–10 años | Lo que antes ocurra; su rotura puede destruir el motor. |
| Bujías | 30.000–100.000 km | Muy variable según motor. |
Lo que conviene revisar en cada visita
- Niveles: aceite, refrigerante, frenos, dirección y limpiaparabrisas.
- Neumáticos: presión, desgaste y estado de los flancos.
- Frenos: pastillas, discos y latiguillos.
- Luces y escobillas.
- Batería: tensión y bornes.
- Fugas y estado de la suspensión.
Cómo convertirlo en visitas recurrentes
El mejor momento para fijar la próxima revisión es cuando el coche sale del taller. Anota los kilómetros y la fecha estimada y avisa al cliente con antelación: un recordatorio unos días antes multiplica las posibilidades de que vuelva a tu taller y no al de la competencia.